Delfos: Kilómetro Cero, Juegos Píticos, Templo de Apolo y Oráculo

Al día siguiente a nuestra excursión a Micenas, teníamos contratada otra excursión con la misma empresa, esta vez hasta el lugar donde se encontraba en la antigüedad el oráculo de Delfos. A diferencia de Micenas, que quizá seria complicado visitar con transporte publico, es posible llegar a Delfos en bus desde Atenas, pero nosotras preferimos pagar el precio de la excursión sobretodo para poder tener una guía y aprender mas sobre el lugar.

Esta vez esperamos al bus de la compañía en el mismo lugar que el día anterior, pero la puntualidad griega nos dio un buen susto. Habían pasado mas de 20 minutos desde el horario que habíamos acordado, cuando vemos venir el bus de la empresa y pasar de largo.

Por suerte justo detrás venia un segundo bus que paro para recogernos. Es que la excursión a Delfos fue mucho mas multitudinaria que la anterior, y ademas había mucha gente que había contratado un tour de dos días, por lo que uno de los dos buses volvería a Atenas, y el otro seguiría camino al norte de Grecia para ver los monasterios de Meteora, lugar donde nosotras ya habíamos estado.

Mientras vamos de camino, Estela empieza a contarnos los distintos motivos por los cuales Delfos era un lugar importante en la antigüedad. El primero de estos motivos es que Delfos era considerado el kilómetro cero, es decir, el lugar desde el cual se median las distancias a todas las demás ciudades y lugares de importancia. Una vez que lleguemos al lugar, nos mostrara la piedra desde donde se median las distancias.

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Dentro del museo veremos una piedra simbólica que estaba colocada sobre una columna, para que las personas pudiesen verla a la distancia y saber que se estaban acercando al kilómetro cero.

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El segundo motivo es que en Delfos se realizaban los juegos piticos, los cuales eran similares a los juegos olímpicos realizados en Olimpia, e incluían no solo competencias de destreza física, sino también de canto y poesía. Los restos de la zona donde se preparaban los gimnastas son bastante escasos y los arqueólogos aun están trabajando en el lugar, por lo que solo podemos verlos a la distancia. En el museo, nos encontramos con una estatua que representa a uno de los vencedores de las carreras de carros que se realizan en estos juegos.

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En tercer lugar, se trata de un lugar de adoración del Dios Apolo, quien estaba asociado al sol y la luz de la verdad. En la Antigua Grecia, los amos tenían la posibilidad de otorgarle la libertad a sus esclavos, pero también la de arrepentirse. Por eso es que los esclavos recién liberados, corrían hacia Delfos a dejar su nombre inscrito en la pared, para dejar constancia de su libertad ante Apolo y que sus amos no pudiesen volver a reclamarlos.

En los muros del camino que lleva al Oráculo puede verse un listado de nombres uniforme, ya que los esclavos no sabían escribir y eran los sacerdotes quienes grababan los nombres.

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Por ultimo, en Delfos se encontraba el famoso oráculo al que tanta gente acudía para saber sobre su futuro, y nos cuenta el mito de Epido, a quien el oráculo le predijo que mataría a su padre y se acostaría con su madre.

Estela termina su explicación y nos cuenta sobre las importancia de este mito en el psicoanálisis. Luego nos anuncia que vamos a parar unos veinte minutos en una cafetería. Al bajar, una mujer me dice que se quedo dormida durante la explicación de la guía y me pregunta cual es la diferencia entre el mito de Edipo y la teoría psicoanalítica. Le explico que en el mito, Edipo no sabe que es su padre el hombre al que asesina, ni que es su madre la mujer con la que se casa, mientras que según el psicoanálisis los niños pequeños suelen sentirse atraídos hacia su madre y tener sentimientos de rivalidad con su padre, aun sabiendo perfectamente quienes son.

Nuevamente en el bus, Estela hace un gran esfuerzo para que tratemos de entender lo difícil que era viajar en la antigüedad y llegar hasta el Oráculo. Una forma para viajar era en barco, pero los barcos eran puramente con fines comerciales y no para el transporte de personas, por lo que uno debía llegar hasta un puerto y dar cierto dinero al capitán del barco para que le permitiesen viajar en la bodega, sin ningún tipo de comodidades. Mas aun, era difícil encontrar barcos que fuesen al lugar que uno necesitaba, así que tal vez un viajero podía pasársela vagando de puerto en puerto con tal de irse acercando a Delfos.

Las otras formas posibles de viajar eran a caballo o simplemente a pie, pero en este caso tampoco se contaba con buenos caminos, ni mapas precisos, por lo que muchos podían hacer grandes distancias en la dirección equivocada hasta encontrar el camino correcto.

Una vez que llegaban se debía hacer la fila para preguntar, lo cual también podía tardar meses. Para tener derecho a preguntar, había que realizar ademas un pago. Primero hacer una ofrenda al Dios Apolo, que debía consistir en un animal grande, y luego otro pago en dinero a los sacerdotes, el cual siempre debía hacerse antes de tener derecho a preguntar.

En Delfos quedan los restos de lo que era un mercado donde vendían los animales que se utilizaban para sacrificar, y nos cuentan que también se vendían aquí regalos y souvenires para que los viajeros llevasen de regreso a su tierra natal.

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Enfrente del templo, se pueden observar los escalones sobre los cuales se realizaba la ofrenda.

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Solamente podía hacerse una sola pregunta, la cual debía poder responderse con Si o con No. Pero las respuestas del Oráculo nunca eran precisas. Nuestra guía nos da un ejemplo y nos dice que por ejemplo si alguien preguntase si su hijo seria varón o mujer, una respuesta del oráculo podría ser: “Hijo si no hija“, que dependiendo de que manera uno agregue la puntuación podría significar una cosa o la otra.

De esta explicación trata de hacernos entender, que se trataba realmente de un negocio de los sacerdotes para enriquecerse. Pero de todos modos nos pide que pensemos mientras nos acercamos al lugar, si pudiésemos hacer una sola pregunta al oráculo, que pregunta seria la que haríamos.

Para entrar a Delfos el bus debe atravesar el pueblo de Arajova el cual tiene una particularidad única en el mundo, y es que en este pueblo existe una sola calle, bastante estrecha y es la misma calle que deben utilizar tantos los buses y autos que van hacia a Delfos como los que vuelven. Avanzamos con dificultad tratando de sortear a los que vienen en la dirección opuesta, lo que nos da la posibilidad de observar el lugar, que es bastante pintoresco, y ver los negocios y movimientos del lugar. Entre las cosas curiosas que se venden en estos negocios, bastones para caminar por el monte.

Al llegar recorremos el lugar junto a Estela que nos va dando explicaciones de cada uno de los lugares que vemos. Pasamos por el mercado y la piedra del kilómetro cero, y vemos el lugar donde se encontraban las ofrendas hechas a veces por personas, y a veces por ciudades, como en la próxima fotografía que vemos la reconstrucción de la ofrenda hecha por la ciudad de Atenas.

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Luego pasamos por las inscripciones de los esclavos, la inscripción que indica el comienzo de la fila y llegamos finalmente al lugar donde se encontraba el Templo y el Oráculo.

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Nos dan algo de tiempo libre para recorrer y tomar fotografías a nuestro gusto. Y luego entramos en el museo donde podemos ver algunos de los objetos encontrados en el lugar, entre ellos esta vasija cuyo dibujo representa a Apolo.

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De este modo concluyo nuestra visita, y cuando al día siguiente nos sentamos en un bar a tomar algo y descansar después de un largo día caminando por Atenas, Ale me dice que se quedo pensando en lo que nos contó Estela, y me pregunta cual seria la pregunta que yo hubiese hecho al Oráculo.

Le contesto que realmente no se me ocurrió nada que querría saber en este momento. Quizá en otro momento hubiese querido saber sobre mi futuro en Buenos Aires, si voy a encontrar un compañero o formar una familia, pero que este es para mi un momento de no pensar demasiado en eso, sino de disfrutar el día a día, y dejarme llevar por el viaje.

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