Micenas: Potencia mundial de la Antiguedad

Durante nuestra estadía en Atenas contratamos dos excursiones de día entero con una empresa que contaba con guías de habla hispana. La primera de estas excursiones nos llevo a recorrer Micenas y Epidauro.
El bus pasa a buscarnos por la puerta de un hotel cercano a nuestro departamento. Somos las ultimas pasajeras en subir, por lo que una vez arriba, nuestra guía se presenta y comienza su explicación. Se trata de Estela, una mujer de padre griego y madre japonesa, que reside actualmente en España donde esta realizando un doctorado. Nos saluda a todos usando la frase ‘Kalimera’, que en griego quiere decir ‘Buenos días’, y nos cuenta que existen palabras españolas que utilizan estos vocablos. ‘Kali’ quiere decir ‘buenos’ y se utiliza por ejemplo en la palabra ‘caligrafía’, que es el arte del buen escribir, y ‘Mera’ quiere decir ‘día’ y lo podemos encontrar en el termino ‘hemeroteca’ que es el lugar donde se archivan diarios y revistas.
Nos dirigimos esta vez nuevamente hacia el sur, por la misma ruta que habíamos tomado anteriormente para ir a Nauplia. Si bien hubiese sido mucho mas conveniente visitar estos sitios arqueológicos desde allí, no existían empresas que ofreciesen dicho tour, al menos no en temporada baja. En nuestro camino, hacemos un breve parada técnica en el canal de Corinto, lugar donde pudimos ademas tomar algunas fotografías.

Canal de Corinto

Este canal mide unos seis kilómetros de largo y conecta el mar Egeo con el golfo de Corinto. Tiene solamente veintiún metros de ancho, ya que fue pensado para las embarcaciones del siglo XIX. Por lo que actualmente solo barcos turísticos pasan por ahí, y solamente puede pasar un barco a la vez.

Antes de contarnos la historia de este canal, Estela nos dice que va a contarnos dos historias acerca de la puntualidad griega. La primera se refiere a la organización de los juegos olímpicos que se realizaron en Grecia en 2004. Según nos cuenta, ocho meses antes de la inauguración de los juegos, toda la ciudad de Atenas se encontraba en obras: autopistas, metro, aeropuerto, estadios. El comité olímpico preocupado por la situación, contacto al gobierno griego para solicitarle que se apurasen a terminar las obras. Ante la perplejidad del comité olímpico, el gobierno respondió preguntando cuando era el día en que debían inaugurarse los juegos. El comité informa la fecha exacta del evento, a lo que el gobierno responde preguntando si la inauguración debía ser por la mañana o por la tarde. El comité responde nuevamente diciendo que la ceremonia debía realizarse por la tarde, a lo que finalmente el gobierno replica: ‘Entonces, todavía tenemos tiempo’. Así fue que a los miembros del comité olímpico casi les da un infarto, pero una semana antes del comienzo de los juegos se inauguraron todas las obras.
La segunda historia que nos cuenta Estela es mas bien una metáfora. Nos explica que el concepto del tiempo y la puntualidad varían de un país a otro. Por ejemplo, si nosotros invitásemos a un amigo ingles a tomar el te a las cinco de la tarde, podemos estar seguros que exactamente a las cinco nuestro amigo va a estar allí. Si invistasemos en cambio a un amigo japones a la misma hora, el amigo japones podría llegar a las cuatro y media, ya que en Japón se considera prudente llegar media hora antes de la hora a la que uno fue citado. Por otro lado, de invitar a un amigo brasilero a tomar el te a las cinco, quizás aparecería a la medianoche, con capirinhas y acompañado de otras personas.
Ahora si nuestro amigo fuese griego, tal vez lo veríamos en un bar tomando café, echando la siesta, tomando el sol, y pensaríamos que no hay chance de que nuestro amigo vaya a aparecer a las cinco de la tarde para tomar el te. Pero cuando son las cuatro y cincuentainueve y ya perdimos toda esperanza, ahí lo vemos venir a nuestro amigo a la distancia.
Después de varias semanas recorriendo el país, puedo dar fe de que la percepción de Estela es bastante acertada. Mas de una vez hemos estado al borde del infarto debido a la puntualidad griega. El ferry para el que nos citan a las 12.15 y 12.45 lo vemos llegar trayendo pasajeros de otra isla. El bus que llega quince minutos tarde. El avión en el que teníamos que embarcar 11.15, y esa hora esta recién llegando para dejar a los pasajeros de otro vuelo. Así parece ser todo en Grecia, las cosas siempre se resuelven en el ultimo minuto y casi de milagro.
Bueno, la historia del canal de Corinto no fue la excepción a esta regla. El mismo había sido presupuestado por una empresa extranjera, que calculo que se requerían diez años para realizar la obra. Pero lo que no tuvieron en cuenta es que los obreros que iban a realizarla eran griegos, y los griegos sabiendo que tenían diez años para terminar, abandonaban las obras. Así fue que la empresa extranjera declaro la bancarrota y tuvo que abandonar el país. Finalmente, el canal fue construido por los propios griegos, que a los diez años terminaron la construcción.
Nos cuenta que Corinto es ademas un lugar importante para la religión cristiana, ya que es el primer lugar donde Pablo empieza a difundir la nueva religión. Después de estar un tiempo en esta ciudad, cuando comienza su viaje para expandir el cristianismo por el resto del imperio romano, es que escribe las famosas cartas a los corintios, las cuales forman parte del nuevo testamento.

Dejando atrás el canal, nos dirigimos ahora al sitio arqueológico de Micenas. Lo que estamos a punto de ver son los restos de una de las civilizaciones más antiguas de la humanidad, unos mil años anterior a la civilización Griega. Debido a que los restos no están muy conservados y no hay demasiado para ver, nos dirigimos primero al museo que se encuentra junto al sitio arqueológico para tratar de entender la importancia del lugar.
Al entrar Estela nos dice que no nos entusiasmemos demasiado tomando fotografías, ya que todo lo que vamos a ver allí son replicas, y que los originales se encuentran en el Museo Arqueológico Nacional en la ciudad de Atenas. Nos muestra primero una maqueta donde podemos ver la distribución original de la ciudad, y luego las replicas de algunas de las piezas encontradas en el sitio.
La más famosa de ellas es la llamada Mascara de Agamenon, una mascara de oro encontrada en una de la tumbas y atribuida al mítico rey de Micenas mencionado por Homero. Pero Estela nos dice que es puro marketing, y que no existe ninguna prueba de que Agamenon haya existido realmente, y que a esta mascara se le puso ese nombre porque fue la primera que describieron, pero después de eso se encontraron varias mascaras más, por lo que es imposible saber a quien pertenecieron.
En la misma mesa vemos otros objetos como por ejemplo una copa de oro y algunas espadas sin filo. Nos explica que estas armas se utilizaban para herir al enemigo, pero no tenían la finalidad de matarlo. En caso de tomar a alguien prisionero, primero preguntaban si era adinerado y de que familia provenía. De no poder pagar un rescate, entonces si le mataban. A continuación la foto de las piezas originales.

Después Estela nos muestra un mapa, que representa todos los lugares de Europa, África y Asia donde fueron encontrados productos hechos en Micenas, y nos explica que no se trataba simplemente de una ciudad sino de una potencia mundial de la antigüedad. En otra vitrina hay una colección de sellos hechos en piedra que se usaban para marcar las piezas fabricadas en Micenas y así certificar su autenticidad.

Ahora que ya estamos un poco más impresionados por el lugar, nos dirigimos a sus murallas. La parte que se conserva es bastante alta, pero en la antigüedad media casi el doble. Los enormes bloques de piedra que la forman están simplemente apoyados unos sobre otros, y nos dice que no es posible explicar como fue construida, o mejor dicho, existen dos explicaciones posibles. La primera es la explicación mitológica que cuenta que el lugar fue construido por cíclopes, y la segunda es la explicación de los arqueólogos que dicen que seria obra de seres extraterrestres. Ella nos dice que prefiere la primera.
La entrada a la ciudad esta formada por dos enormes bloques y un tercer bloque colocado de manera horizontal sobre los primeros, formando una puerta. Sobre el mismo vemos el símbolo de Micenas, dos leones enfrentados y en el medio una columna. Estela nos cuenta que los leones representan el poder político y económico, mientras que la columna representa el templo, es decir, el poder religioso que también se atribuía Micenas.

Una vez que cruzamos las murallas, de lo que era la ciudad queda realmente muy poco. Si se pueden ver claramente dos formaciones circulares, una dentro de la muralla y otra por fuera de los limites de la ciudad que fueron utilizados como cementerio. Por los restos encontrados, se presupone que el circulo exterior era para ciudadanos comunes, mientras que el interior seria para la realeza.

En mi visita al museo arqueológico nacional pude observar una enorme cantidad de objetos y joyas que fueron encontrados en ese circulo interno, que justifican la descripción que Homero había hecho de la ciudad como ‘rica en oro’.

Por lo demás, si subimos a la parte superior de la ciudad, no queda mucho en pie, más que la vista del paisaje que nos rodea.

Al salir del lugar, nuestra guía nos había pedido que guardemos la entrada, ya que nos tenia una sorpresa. Subimos al micro, y a poca distancia bajamos nuevamente. El lugar resulta ser una tumba, la cual se atribuye a un hijo de Agamenon, pero nuevamente Estela nos dice que no nos dejemos llevar por esos nombres, ya que no se sabe realmente a quien perteneció. La entrada esta formada por grandes bloques de piedra, y nuestra guía nos hace notar uno en particular, en el costado derecho, que es el más grande del lugar.

Al entrar hay una primera sala de tamaño considerable cuyo techo esta formado por las mismas piedras apiladas de los muros que se van cerrando hasta formar un cono, y a nuestra derecha una puerta da a otra sala más pequeña. Nos explica que en esa segunda sala es donde estaba la tumba, mientras que esta primera sala estaría llena de riquezas y ofrendas. Sin embargo, las mismas habían sido robadas antes de la llegada de los arqueólogos.

Para evitar el saqueo, toda la tumba se encontraba antiguamente enterrada. Pero si uno camina por encima de la misma y golpea el suelo con un bastón, puede notar que el suelo retumba y que el lugar esta hueco. De esa forma, habrían descubierto el lugar los ladrones, y removiendo unicamente la piedra central que cerraba el cono que formaba el techo, habrían podido entrar y bajando con sogas, tomar todo lo de valor y volver a subir.

De esta manera concluye nuestra visita a Micenas, y hacemos una parada para almorzar antes de dirigirnos a Epidauros. En el lugar hay un enorme teatro griego bien conservado, y nos dice que si bien se pueden encontrar teatros en muchísimos lugares de Europa, son siempre teatros romanos, y que este es el único que conserva su forma original griega. Nos invita a que nos paremos en el centro del mismo y aplaudamos para sentir como el sonido retumba.

El lugar es impresionante y aunque el cielo amenaza con empezar a llover, y empiezan a caer algunas gotas, pudimos subir los escalones de piedra y recorrerlo a nuestras anchas. Aunque lo respecta a sentir la acústica del lugar fue bastante difícil ya que nos cruzamos con un contingente de estudiantes griegos, y hay que decir que si el griego promedio suele hablar a los gritos, la manera continua de gritar de los adolescentes es algo especial.

Antes de irnos, Estela nos había recomendado pasar por un pequeño museo con el que cuenta el lugar. Nos dice que Epidauros era uno de los grandes centros médicos de la antigüedad, por lo que en el museo podemos ver el instrumental que se utilizaba en los dudosos procedimientos médicos, y los recipientes en los que se administraban las medicinas de las cuales cada medico tenia sus propias formulas.

Encontramos también una gran cantidad de lamparas que se usaban para visitar a los enfermos durante la noche. Pero según nuestra guía, esto se hacia simplemente para verificar si había alguno que hubiese fallecido o que estuviese a punto de morir. De ser así, sacaban el cuerpo sigilosamente, y luego decían que se lo habían llevado los dioses, para no tener que admitir el fallecimiento del enfermo y así perder prestigio.

Sin embargo, hay algunos enfermos que se salvaban, y en la segunda sala del museo, podemos ver algunas de las ofrendas que realizaban en agradecimiento.

Concluidas las visitas culturales del día, volvemos al bus donde nos preguntan a cada uno si queremos bajar en nuestro hotel o en algún punto del centro de la ciudad. La guía nos comenta que solo por hoy el museo privado Benaki abre las puertas gratuitamente, y aceptamos bajar allí para seguir recorriendo.

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